One Bullet Left [ II ] mayo 11, 2006
Posted by baudo in Uncategorized.6 comments
Es difícil separar realidad de ficción estando en el fondo de un pozo. Al principio todo está oscuro, luego se acostumbra la vista… pero cuando crees defenderte bastante bien entre las tinieblas que te rodean, comienza ese espantoso duermevela. Al cuarto día ya no sabes si estás despierto o soñando, y todo se confunde. Dejas de sentir la humedad, el hambre o el dolor de las piernas rotas; y entonces todas las horas son iguales, oscuras, monótonas. Pronto dejas de intentar trepar, el cuerpo no te responde, y sabes que vas a vivir el fin de tus días entre esas paredes. Por eso, en el fondo, agradeces la oscuridad de tus sentidos, que se van apagando al mismo ritmo que tu vida.
Un ejemplo lo he vivido esta mañana (¿o era por la tarde?), cuando creí ver una silueta humana asomada a la boca del pozo. Reaccioné deprisa, o eso creo, pero cuando tenía la pistola en las manos ya no había nadie allá arriba. Me resulta difícil confiar en lo que veo, escucho o siento; y esta desconfianza es lo único en lo que confío. Ya son cuatro días, quizás cinco, no tardaré en morir… y sin embargo, sabiendo que vendrán a por mí, sólo deseo que aparezcan antes de mi inminente muerte, porque esta bala lleva escrito uno de sus nombres. Seguro que no cuentan con eso. Va a ser mi regalo, mi único consuelo: llevarme a uno de ellos conmigo.
Este duermevela, esta tensión acumulada, es lo que me impide determinar si debo creer en lo que veo y escucho. Voces de varios hombres. Ladridos de perros. ¿Acaso lo estoy soñando otra vez? ¿Son ellos más de los que esperaba? ¿Acaso necesitan buscarme? Cargo tranquilamente mi revólver, lo dirijo hacia la abertura a varios metros sobre mi cabeza. Me tiemblan las manos, los brazos, todo el cuerpo. Las voces son a veces gritos, a veces susurros y a ratos silencios. ¿Estaré perdiendo definitivamente la cabeza? Pero no, ahí está, un hombre asomado, la luz de su linterna me ciega… pero no me impide apretar el gatillo.
Poco después el hombre se desploma, y la oscuridad cae sobre mí con todo su peso.